sábado, 14 de septiembre de 2019

Alien Spit: I couldn't careth less.

La gente, en sus esquemas idiotas de pensamiento abstracto suelen creer que lo tienen todo bajo control, y sin embargo es tan fácil caer en error y desacierto, caer en infortunio y contradicción, en angustia, al punto que todos, absolutamente todos terminan cayendo por un camino u otro y mueren al final. La sinapsis nerviosa no hará su función fuera de este esquema porque también es mortal. Si le damos un nombre, el nombre es complejo en esencia porque escapa a todo tipo de control conceptual, a todo tipo de referencia semántica y gramatical, a todo tipo de formalismo lógico que intente simplificarlo. La aproximación fenomenológica a la génesis de todo tipo de esquematismo, así sea un esquematismo difuso, como una intuición que matematize sobre el caos asistida por el uso instrumental de la razón, así sea un esquematismo más formal, que considere referencias fonológicas, electromagnéticas, las huella químicas de la acción, en suma, que considere en todo el paquete las matrices teóricas que suelen ser obviadas en el discurso y los filósofos contrabandean tras esa nube llamada conciencia ¡esa sucia palabra! - ninguno de estos esquematismos demuestra con rigor la existencia de un ser trascendente. Si vamos a hablar con algún brazo de la física, no podemos darle un nombre simple, sin embargo tampoco podemos decir que es un pedazo de materia. ¿Cómo diablos pretendemos darle nombre existentivo a estas cosas, denominándolas a traves del uso del lenguaje abstracto, formal, lógico, matemático sin caer en relativismos y formas paraconsistentes de entendimiento lógico-formal? ¿Cómo osamos creer que es siquiera posible el ser relativo en el uso del lenguaje en todas sus formas vertientes? La relatividad es como una caja de Schrodinger donde el gato es "el pensamiento". ¿Cómo es posible en todo caso, hacer un discurso decente al respecto de los esquematismos de nuestro entendimiento como seres pensantes? ¿O es que acaso no pensamos, y tenemos que asumir el "ello piensa" como irracionalistas? ¿O tenemos siempre que estar relegados a hablar en términos de dualismos como el puente entre lo óntico y lo ontológico? Lo digo de modo que al hacer el discurso, sea cual fuere la temática, podamos, comprender claramente y explicar el antes y el después del curso de nuestras acciones. Cuán abusivamente absurdo se vuelve el lenguaje en estas fronteras, que ya no quiere ser palabra, habiendo subestimado al número. ¿Pero qué número? ¿Expresado a través de qué función, y para qué en todo caso? El sentido ordinario de las funciones es darle expresión temporal a un fenómeno temporal, no a un fenómeno metafísico, un noúmeno en el sentido kantiano del término. Y sin embargo, un número puede obliterar la lógica, cosa que la lógica misma no puede por más que intente. Tengo que confesar que esta cuestión es algo que no deja de importarme.

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